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FRAN GARCÍA, NUEVO ENTRENADOR DEL PRIMER EQUIPO DEL CD ZAMARAT ACTUAL QUESOS EL PASTOR.

El técnico asturiano Fran García es el elegido para pilotar la nave naranja en la nueva temporada del equipo zamorano en la máxima competición del baloncesto nacional, la Liga Día. La octava temporada consecutiva del equipo cuenta de este modo con un entrenador de sobrada…

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SANDRA Y ALEX, VOCES DE LA EXPERIENCIA

28/03/2014 15:41

Sandra Pirsic y Aleksandra Vujovic son las dos jugadoras balcánicas del Alimentos de Zamora. Su principal rasgo diferencial es el tiempo que llevan en nuestro país: Sandra ha militado 8 temporadas en equipos españoles mientras que Alex se estrena en la liga tras varios años de experiencias europeas y sobre todo, en la competición italiana. La eslovena y la montenegrina tienen en común sus orígenes en países donde el baloncesto es algo más que un deporte. Eslovenia, con poco más de 2 millones de habitantes, es élite mundial en baloncesto entre otros deportes, donde cuenta con jugadores como Milic, Lorbek, Nachbar o Dragic. Montenegro tiene algo más de 600.000 habitantes y Niksic -la ciudad natal de Vujovic y de un tamaño similar a Zamora- puede presumir de ser cuna de estrellas de baloncesto femenino como Dublevic, Baletic, Turcinovic o Perovanovic. En un entorno así, muy difícil no dedicarse al deporte.

“Me encanta el deporte desde que era pequeña” -afirma Aleksandra- “comencé a jugar en el colegio y un entrenador me invitó a unirme al equipo de mi ciudad. Lo hice y desde entonces hasta hoy no he parado, tenía 11 años”. También Sandra vivió un comienzo algo tardío en el baloncesto: “Empecé con 14 años básicamente porque estaba cansada de que la gente me preguntara si jugaba al baloncesto (obviamente por mi altura). Decidí probar y así empezó todo”.

Veteranas en el mundo del baloncesto y curtidas en muchas batallas, tanto Alex como Sandra nos resumen los momentos más decisivos de su vida deportiva: “He vivido un montón de buenos y malos momentos: los títulos con mi equipo, jugar con la selección nacional de Yugoslavia y luego para la de Serbia y Montenegro, a la que volveré ahora después de 4 años de pausa. El peor momento en mi carrera fue cuando me rompí el tendón de Aquiles en 2012, me operé 2 veces el mismo año, fue muy duro pero al mismo tiempo me hizo más fuerte para seguir trabajando y volver a jugar otra vez a alto nivel” asegura Vujovic. “Ha habido muchos momentos importantes: finales, títulos, campeonatos con la selección de mi país y por desgracia también lesiones pero al final para mí lo más importante de todo esto es quedarme con los lugares y la gente que conocí, no solo en el baloncesto sino también a través de este tipo de vida. Estoy muy agradecida por todos los momentos que he vivido en la cancha y fuera de ella, con esto es con lo me quedo para toda la vida”.

¿Hasta cuándo tienen previsto jugar? “Este año cumplo 34 pero quizá uno o dos años más, me siento bien” sonríe la alero. “Me gustaría seguir jugando hasta que siga disfrutando de ello y claro, hasta que aguante mi cuerpo. Tengo confianza en la vida misma, que en el momento oportuno siempre te ofrece algún camino y espero estar atenta. Y hasta entonces disfrutar y trabajar para seguir mejorando” asegura Sandra.

Con respecto a la diferencia entre sus países de origen y España, ambas tienen claro que lo que más echan de menos es a su familia: “Lo peor de estar aquí es estar lejos de mi familia. Hay muchas diferencias entre Montenegro y España: la mentalidad, cultura, religión… muchas”. “Entre Eslovenia y España hay muchas diferencias y a la vez pocas. Creo que en general las diferencias entre países se están perdiendo en este mundo globalizado y eso no siempre es bueno. España es muy abierta, hay mucha vida social, buena comida, buen tiempo en general, el sentido de humor y saber disfrutar. Aunque los horarios de comidas son difíciles, al principio cuesta acostumbrarse! Por otra parte Eslovenia es un país pequeño pero precioso, con mucha naturaleza, montañas, mar, lagos, bosques… En general somos gente muy amable, trabajadora, nos gusta pasárnoslo bien. Al principio nos cuesta abrirnos y parecemos fríos pero luego somos los últimos en abandonar la fiesta :) Claro que echo de menos a mi familia, mis amigos y mis animales, pero una vez que estoy allí también echo de menos mi gente en España y la vida aquí. Pero bueno, tengo suerte de momento de compaginar todo, soy muy afortunada de poder vivir en dos países preciosos”.

Si tuvieran que elegir un país para vivir, la alero elegiría su Montenegro natal o Italia mientras que Sandra no puede decidirse por uno: “hasta ahora mi vida discurría entre Eslovenia y Ibiza, que para mí es mi otra casa. Pero con la experiencia aquí, Zamora también entra entre los lugares muy especiales para mí. Al final, lugar preferido para mí significa estar a gusto, tener tu gente al lado… y que tenga agua! Me he dado cuenta que para mí lo esencial es estar cerca de un río o del mar. Además, Barcelona y Praga me gustan muchísimo y otra ciudad para enamorarte es París pero de visita, no para vivir”.

Por suerte, Zamora también se ha ganado un hueco en sus corazones, ya que ambas reconocen su predilección por las ciudades pequeñas: “El casco histórico es muy tranquilo, la catedral… la gente es maja y hospitalaria, me gusta”, dice Vujovic. “Me gusta por el tamaño, porque la gente es muy amable, porque tiene mucha historia... Tiene la biblioteca pública que es un lugar muy especial para mí, tiene el río, buena comida y sobre todo porque desde el principio me sentí muy a gusto y lo sigo estando. Y porque desde el puente viejo se ven unas puestas de sol mágicas!” asegura Sandra con una sonrisa.

“En mi tiempo libre me gusta escribir, leer, ir de compras… Cuando no me siento del todo bien simplemente salgo, compro alguna cosa y me siento mejor, jaja. Esto me calma y me hace feliz”, afirma Vujovic. Pirsic reconoce su pasión por la lectura: “desde que era una cría me encantaban los libros, mis padres me dicen que era una pesada y que siempre me tenían que leer cuentos una y otra vez, jeje. La lectura me ha dado y me sigue aportando la libertad de poder estar en muchos sitios, de vivir otras vidas, me abrió como persona y me acompañó en los momentos buenos y malos. Para cada estado de ánimo hay un libro adecuado y lo compruebo cada vez que visito la biblioteca o alguna librería”. La eslovena compagina sus clases en la Escuela de Idiomas con su participación en el Club de Lectura de la Biblioteca Pública zamorana: “Este año participo en el club de lectura y me encanta. Hasta ahora leer era algo más o menos íntimo pero me he dado cuenta que participar en el debate, dar tu opinión y sobre todo escuchar a los demás te enriquece mucho más”.

“No tengo un libro preferido porque me gustan tantos... Me gustan autores eslovenos como Nejc Gazvoda, Vesna Milek o Edvin Flisar, pero también otros como Dostojevski, Simone de Beauvoir, John Steinbeck, Pablo Neruda, García Márquez, Haruki Murakami, Antonio Muñoz Molina y muchos más” afirma Sandra entusiasmada.

Tantas experiencias vividas, la implicación que han buscado en cada uno de sus proyectos y la facilidad de los balcánicos para los idiomas hacen que cada una de ellas sea capaz de hablar en 5 lenguas diferentes: serbio, italiano, inglés, español y un poco de francés para Alex y esloveno, español, inglés, francés y serbo croata para Sandra.

Con tanto idioma en la cabeza, es normal que a veces surjan las confusiones: “el español y el italiano tienen algunas palabras parecidas pero no muchas y a veces los mezclo. Pero el serbio es tan diferente de los otros que nunca me confundo”, afirma Aleksandra entre risas. “Una vez que sabes uno, luego es más fácil aprender más”, asegura Sandra.

Para el aprendizaje de tantos idiomas, Alex reconoce que le gusta hablar y entender a la gente con la que convive y que eso hace fundamental el estar concentrada en cada frase que escucha para aprender lo más rápido posible: “Siempre pregunto, cada día aprendo algo nuevo… El secreto es querer aprender, no ser tímido ni tener miedo a cometer errores, simplemente seguir intentando hablar y cada día irá a mejor”. Sandra ha aprendido a través de los periódicos y los libros, traduciendo palabras con su diccionario y viendo películas en versión original con subtítulos: “A mí siempre se me han dado bien los idiomas pero también trabajé mucho para aprender. Sobre todo es importante practicarlo, hablarlo aunque al principio de vergüenza. Por supuesto que a veces me confundo especialmente cuando tengo que hablar varios idiomas a la vez pero es divertido y ademas te inventas algunas palabras que da gusto, jaja”.

A pesar de todo, ambas reconocen las dificultades que entraña un lenguaje como el castellano: “Gramaticamente es muy diferente al serbio, todo es nuevo para mí: hacer las frases de la forma correcta, los artículos, la gramática… Se muchas palabras en español pero todavía tengo que aprender a hacer las frases bien y a hablar más rápido, ahora necesito demasiado tiempo para pensar las cosas y decirlas pero bueno, mejoro cada día” ríe Vujovic. Para la pívot eslovena lo más complicado es “el subjuntivo, poner los artículos y las tildes a la hora de escribir. En esloveno no existe ninguna de estas cosas así que para mí es lo más complicado utilizar correctamente”.

Para acabar, las dos quieren mandar un mensaje a toda Zamora de cara al partido de mañana y lo hacen, ni más ni menos, que en 7 idiomas distintos. No hay excusas para no enterarse! 

Dajmo naši!
Vas-y, tous ensemble!
Ajde, svi zajedno!
Andiamo tutti insieme
Idemo, svi zajedno
Let’s go together!
VAMOS JUNTOS!

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