Principales formas de llegar a Combarro, en las Rías Baixas gallegas

Pueblos marineros hay muchos en Galicia, pero Combarro atrae al visitante nacional y extranjero por su colección de hórreos tradicionales: almacenes rústicos que en el pasado servían para conservar maíz, cereales y patatas. Este municipio pontevedrés, declarado Conjunto Histórico-Artístico en los años setenta, se ubica a siete kilómetros de la capital provincial y goza de una comunicación aceptable. Por ejemplo, ir en coche de pontevedra a combarro es una forma cómoda, directa y económica de acceder.

En quince o veinte minutos, los turistas con vehículo privado pueden llegar a Combarro por la carretera provincial PO-308. Desde Vigo y Santiago de Compostela, en cambio, debe optarse primero por la autopista AP-9 antes de tomar la PO-308. El estacionamiento no supone un problema, siempre y cuando se aparque fuera del casco histórico, enteramente peatonalizado.

Asimismo, el transporte público garantiza la conectividad de Combarro tanto desde Pontevedra como desde Sanxenxo y otros municipios cercanos. En concreto, las líneas regulares de Monbus tienden un ‘puente’ entre la Estación de Autobuses de Pontevedra y esta localidad costera. El trayecto dura veinte minutos aproximadamente.

Aunque Combarro carece de estación ferroviaria, la Estación de Pontevedra sirve de puerta de entrada a viajeros provenientes de todos los rincones de España. Desde este punto, es posible acceder en autobús o taxi a Combarro.

Sin importar el medio de transporte elegido, al visitar esta localidad por primera vez es importante evitar errores como alojarse lejos del casco histórico. Aquí se concentran los hórreos frente al mar, las viviendas mariñeiras y otros grandes atractivos, por lo que interesa permanecer lo más cerca posible.

Al preparar el equipaje, desentenderse de la época del año es otro fallo común. Incluso en primavera y verano, es conveniente introducir prendas de abrigo, ya que tiende a refrescar durante la noche y las precipitaciones, si bien escasas, continúan siendo una amenaza.