• Encontrar aparcamiento en ciudad sin perder tiempo

    Quien ha conducido por el centro de una gran urbe un viernes a última hora conoce esa coreografía involuntaria de intermitentes, frenazos suaves y miradas de radar buscando un hueco que parece moverse por voluntad propia. En ciudades costeras, soleadas y vivas como Málaga, el pulso entre quien llega con prisa y quien se marcha sin prisa es cotidiano, y por eso han ganado protagonismo las soluciones que concentran plazas seguras, horarios extendidos y señales claras que orientan hacia los parkings en Malaga con más garantías. La escena cambia cuando existe información en tiempo real, previsión y una pizca de estrategia: el volante deja de ser brújula desesperada y vuelve a ser un timón racional.

    El primer punto que separa al conductor resignado del conductor eficiente es la planificación previa, una palabra poco romántica pero tremendamente poderosa. No se trata de convertirse en meteorólogo del tráfico, sino de aprovechar lo que ya está disponible: aplicaciones municipales y privadas que muestran ocupación, tarifas y altura máxima, comparadores que permiten reservar plaza al mismo tiempo que se reserva la cena o el museo, e incluso mapas que distinguen entre zonas de residentes y rotación para no tentar a la suerte ni a la grúa. Si una cita en el Soho o una gestión en el entorno del Mercado Central está marcada en la agenda, reservar media hora antes una plaza cercana ahorra más minutos de los que parece y reduce ese nivel de tensión que convierte cada rotonda en una ruleta.

    Otro factor decisivo es entender el pulso horario de los barrios. Las áreas cercanas a oficinas liberan plazas a partir de la tarde y colapsan entre las 8 y las 10; las zonas de ocio hacen lo contrario. Anticipar ese vaivén no exige fórmulas complicadas: basta con ajustar la llegada a las ventanas de cambio, cuando quienes salen todavía no han sido sustituidos por quienes entran. En distritos muy codiciados, los paneles que señalan disponibilidad en los accesos a los recintos subterráneos suelen actualizarse con rapidez; si marcan “completo” tres veces seguidas, insistir no es épico, es improductivo. Redirigirse dos calles más allá suele acelerar más que dar una tercera vuelta a un anillo saturado, un gesto que el motor agradece y el estado de ánimo también.

    La tecnología ha democratizado la información, pero el ritmo de la calle sigue mandando. Los repartidores descargan, los vecinos vuelven con la compra, los taxis paran y arrancan, y esa dinámica crea oportunidades que duran segundos. En lugar de perseguir sombras, conviene adoptar hábitos discretos: circular por el carril correcto con antelación, mantener una velocidad constante, y —clave— evitar bloquear cruces o pasos de peatones por un amago de hueco que al final no lo es. La eficiencia tiene algo de ética cívica, y los peatones, aunque no lo crean, también son aliados: un flujo peatonal denso a determinadas horas indica que se vacían zonas comerciales; un silencio relativo en calles residenciales sugiere que las plazas tardarán más en rotar.

    En destinos turísticos, la señalización hacia aparcamientos disuasorios en los perímetros es una carta que muchos olvidan. Dejar el coche en un nodo bien conectado y completar el último tramo a pie, en autobús o en patinete compartido no solo es más ágil en hora punta; también protege el plan del día de ese enemigo invisible llamado “tiempo perdido buscando”. La distancia psicológica suele ser mayor que la real: diez minutos andando junto a la Alameda parecen una odisea cuando se compara con la fantasía de aparcar en la puerta, pero en la práctica supone entrar y salir sin sobresaltos ni rondas interminables. Y para quienes llevan equipaje, niños o compromisos de reloj, la reserva previa en recintos de alta rotación —los que están pegados a ejes comerciales o culturales— convierte el trayecto en un trámite amable.

    Hay una tentación costosa que conviene evitar: adentrarse sin plan por las arterias más antiguas con la esperanza de que “algo saldrá”. El tejido histórico está diseñado para pasear, no para improvisar maniobras milimétricas entre balcones y terrazas. En estas áreas, la mayoría de recintos modernos han sido excavados bajo plazas y edificios con accesos claros, rampas bien medidas y plazas más generosas. Elegir uno de esos espacios desde el principio ahorra retrocesos, pitidos y ese juego de Tetris al volante que puede parecer una aventura en la primera curva y un suplicio a la quinta. Si el objetivo es almorzar en la Malagueta o ver una exposición junto al puerto, es más racional entrar directamente a un recinto cercano, validar el ticket con descuento de comercio si lo hay y, de paso, mantener el coche bajo techo a resguardo del sol.

    Un detalle práctico que separa a los conductores con oficio de los sufridos es el dominio de la tarifa y sus microletras. Muchas instalaciones ofrecen tramos nocturnos o de fin de semana con precio plano, y otras, descuentos por reserva anticipada de pocas horas. Pagar un pequeño extra por una franja flexible puede evitar sanciones por sobrepasar diez minutos de cortesía. Del otro lado están los sistemas de zona regulada en superficie, útiles para recados ultrarrápidos, pero exigentes con el reloj. Si el plan se alarga —y los planes en la ciudad siempre se alargan—, un recinto de rotación evita que el café se convierta en sprint hacia el parquímetro. En barrios universitarios o administrativos, los cambios de turno crean huecos predecibles; en áreas playeras, las mañanas templadas fuera de temporada son el secreto peor guardado de los madrugadores.

    La cortesía al volante es una herramienta infravalorada que, paradójicamente, acelera. Un ceda el paso, un intermitente a tiempo, una sonrisa al conductor que maniobra, y el flujo mejora. La búsqueda de plaza no es una gesta solitaria: la ciudad responde a la suma de pequeñas decisiones. Un conductor que se detiene en doble fila a la espera del acompañante multiplica los obstáculos; uno que entra y sale del carril como quien cambia de canal añade incertidumbre. Mantener un patrón previsible reduce fricciones y, con ellas, los minutos que se evaporan sin darnos cuenta. El humor también ayuda: reírse de ese giro que parecía perfecto y no lo fue desactiva la ansiedad que a menudo nubla las mejores decisiones.

    Para quienes visitan con frecuencia las mismas zonas, la fidelidad tiene premio. Registrar matrícula en una plataforma, disponer de acceso sin ticket y conocer de memoria el recorrido de entrada y salida convierte el aparcamiento en un trámite de segundos. En ciudades que apuestan por la movilidad inteligente, los recintos se integran con navegadores que actualizan desvíos por obras o eventos, y esa información, consultada tres manzanas antes en lugar de tres metros antes, marca la diferencia. Cuando hay partido, concierto o procesión, la previsión es oro: no es solo cuestión de más demanda, sino de calles cortadas y prioridades temporales que redibujan el mapa de accesos.

    Queda un último ingrediente que parece obvio y sin embargo se olvida con frecuencia: la alternativa. Hay días, horas y zonas en que el coche no es la mejor herramienta para el último kilómetro. La red de autobuses y el ferrocarril de cercanías resuelven trayectos con una puntualidad que en ocasiones sorprende al más escéptico, y combinar coche y transporte público deja de ser una rareza cuando se prueba dos veces. El bolsillo también nota el cambio: menos combustible malgastado, menos vueltas, menos tickets mínimos encadenados. Y si aun así el volante llama, elegir de antemano un recinto con buena salida hacia la vía de retorno ahorra el atasco de la despedida, ese pequeño epílogo que a menudo borra la buena impresión de toda una jornada bien planificada.

  • ¿Cuál es la mejor forma de moverse por el centro de una ciudad? 

    Hay varias alternativas para moverse por el centro de una ciudad que no implican el coche. Si vas a moverte por el centro, lo mejor siempre es reservar parking Alicante centro y probar alguna de las opciones que te presentamos para moverse por las zonas más transitadas.

    -Patinete eléctrico: es amado y odiado a partes iguales, pero nadie niega que para moverse por el centro es ideal. Para empezar, por el centro la velocidad de los vehículos suele estar muy limitada, por lo que no representan tanto peligro como por otros lugares y, dado su tamaño y lo fácil que es transportarlo a mano por áreas peatonales, se convierte sin duda en la mejor forma de desplazarse. Puedes llevarlo en el maletero de tu coche si vas al centro desde lejos y una vez allí quitarlo y usarlo para moverte con libertad. 

    -Taxis: es otra forma ideal para moverse cuando se está en el centro de una ciudad, especialmente cuando vamos desde zonas cercanas. No vale la pena mover el coche del parking donde lo tengamos ya que la carrera no nos saldrá cara. Nos olvidaremos de andar buscando otro lugar en el que dejar el vehículo y también de todos los problemas que conlleva conducir por una ciudad, sobre todo cuando no estamos acostumbrados a hacerlo y desconocemos las direcciones. Lo que vamos a consumir en gasolina y la contaminación que vamos a generar, no compensan en absoluto.

    -Caminar: opción ideal para ir de compras o hacer un recado. Mientras que el coche nos espera aparcado en el parking, podemos movernos con tranquilidad caminando. Es también lo más adecuado cuando se pretende hacer turismo, ya que al caminar es como mejor se ve todo lo que hay alrededor y se puede parar en todos los lugares de interés sin preocuparse de buscar plaza. Además, es la mejor forma de no perderse nada de lo que nos rodea, tanto si se trata de monumentos como si se trata de encontrar las tiendas escondidas en las que se pueden conseguir las mejores gangas o los objetos más originales. 

    -Bicicleta: cada vez son más las ciudades que cuentan con carril de bici para poder moverse. Es especialmente interesante usarla en aquellas ciudades que tienen rutas verdes. Además de llegar al destino de forma rápida, podemos hacer ejercicio, tan necesario.

  • ¿Cómo llegar y aparcar en Palma Aquarium?

    Palma Aquarium invita a descubrir las especies y ecosistemas oceánicos de los siete mares sin salir de Mallorca. Con cerca de medio millón de visitantes al año, el acuario del grupo Coral World International es una de las atracciones estrella de la capital balear. Precisamente por su popularidad, desplazarse en coche hasta sus instalaciones o Reservar Parking Aeropuerto de Son Sant Joan y otros cercanos presenta ciertas dificultades en temporada alta.

    Desde el centro de Palma de Mallorca, los viajeros con vehículo en propiedad o alquiler pueden acceder a través de la autopista de Levante o Ma-19 cuestión de quince o veinte minutos. Por su parte, las líneas de autobús y los taxis mantiene conectado el acuario para los turistas que se desplacen a pie.

    Para estacionar, en concreto, los viajeros con coche, moto u otros vehículos pueden utilizar el aparcamiento oficial de Palma Aquarium, situado en el Carrer de Manuela de los Herreros, o las plazas low cost ubicadas a setecientos metros en Can Pastilla.

    En caso de alta ocupación, una alternativa factible son los parkings del Aeropuerto de Son Sant Joan, a cinco o diez minutos en coche. En concreto, es posible estacionar en el aparcamiento general, express y de larga estancia.

    En Palma Aquarium, grandes y pequeños asisten a un espectáculo marino formado por ocho mil ejemplares de especies tan singulares como el pez payaso, la raya, el caballito de mar, el pez escorpión o la carpa japonesa, sin mencionar su «colección» de escualos, como el tiburón tigre o el de arrecife de puntas negras. Los visitantes más intrépidos disponen de experiencias límite con las que desafiar al miedo, como el buceo con tiburones.

    Desde la Fundación Palma Aquarium se fomenta asimismo la conservación de hábitats y especies acuáticas. Sus iniciativas de divulgación y concienciación inculcan la importancia de estudiar y proteger la vida marina.

  • ¿Es fácil moverse en el aeropuerto de Santiago?

    Si es la primera vez que vas a viajar en avión, seguramente te preocupe cómo es todo el proceso. Para empezar, ¿vas a saber desenvolverte en el aeropuerto? Si sales desde Santiago, tiene suerte porque se trata de instalaciones que no son demasiado grandes y en las que es muy sencillo moverse.

    Para empezar, vete con el coche y déjalo en el aparcamiento Santiago de Compostela aeropuerto. No olvide anotar en dónde está tu vehículo para no perderte cuando tengas que recogerlo. Una vez hecho esto, solo tienes que coger el ascensor que te lleve hasta la zona de salidas. Es muy sencillo ya que todo está debidamente señalizado. 

    Hoy, todas las compañías permiten hacer el check-in desde casa, así que lleva todos tus papeles listos para no tener que hacer colas ni ir con demasiada antelación. Pero si no es así, verás los mostradores para poder facturar y solo tendrás que ver cuál es el tuyo para acercarte y realizar tu trámite. No es nada complicado ya que la información está a la vista, pero si no sabes cuál es tu mostrador puedes dirigirte a cualquiera de ellos y te indicarán a dónde tienes que ir. 

    Con todos los trámites listos pasarás por la puerta de embarque y estarás en la zona de espera para poder acceder a tu vuelo, pudiendo realizar alguna compra si así lo deseas. Solo quedará ir hacia tu avión llegado el momento y tomar el vuelo.

    Al ser un aeropuerto pequeño, la cantidad de gente que vas a encontrar no es excesiva y te moverás sin dificultad. Además, el personal del aeropuerto siempre está dispuesto a echar una mano. Por eso, no debes de tener problema, aunque no tengas experiencia en aeropuertos.

    Incluso en los aeropuertos grandes, manejarse con soltura es bastante sencillo. Todo está muy bien señalizado, piensa que por estos lugares pasan muchas personas y algunas no están acostumbradas a estos espacios. La información es muy clara, sencilla y todo está perfectamente coordinado. Al final, te sentirás todo el tiempo guiado como si llevaras a alguien contigo que te va indicando por donde ir. 

    Una vez que hayas roto el hielo con tu primera vez en el aeropuerto, ya no tendrás preocupaciones porque te habrás dado cuenta de lo sencillo que es y estarás listo para repetir tantas veces como sea necesario, convirtiéndote en un viajero con experiencia.

  • Um Dia Diferente em Bilbau

    Há muitas razões para visitar Bilbau e desfrutar de um dia único. Talvez queira conhecer a cidade um pouco melhor e, como local, vai conduzir para aproveitar um dia livre a explorar. Neste caso, pode reservar um parque de estacionamento no centro de Bilbau e passar um dia inteiro a passear por todos os cantos da cidade, especialmente pelo Centro Histórico, onde há sempre um ambiente muito mais especial. Saborear alguns pintxos, absorver a atmosfera da cidade e tirar fotografias de alguns dos locais mais emblemáticos pode ser uma excelente forma de passar um dia relaxante.

    Bilbau é também um bom local para fazer compras, especialmente se for de uma das cidades próximas, onde não há muitas opções de compras. Pode visitar os centros comerciais, mas não se esqueça das pequenas lojas no centro da cidade, onde encontrará opções muito mais originais e diferentes do que o habitual. Nestas lojas, encontra marcas espanholas que normalmente não se encontram nas grandes superfícies e oferecem roupas menos comuns, permitindo vestir-se de forma original e personalizada.

    Os desportos também são um bom motivo para passar o dia em Bilbau, uma vez que as melhores equipas da liga jogam no seu estádio. A sua equipa está na Primeira Divisão e algumas das figuras mais importantes do panorama futebolístico atual jogam lá. Vê-los jogar no seu estádio é, sem dúvida, uma forma fantástica de passar um dia único e de viver o futebol em toda a sua essência: em campo. Um excelente plano para ir com os amigos e divertir-se a torcer pela sua equipa.

    Bilbau é também uma cidade rica em cultura. Um bom exemplo é o Museu Guggenheim de Bilbau, que tem sempre exposições muito interessantes. Assistir a um destes eventos de arte moderna é uma excelente desculpa para viajar para Bilbau por um dia. Pode sempre combinar isto com um passeio pelo centro histórico e vivenciar uma experiência dois em um. Ou até mesmo aproveitar a oportunidade para visitar qualquer um dos muitos outros museus da cidade. Embora não tenham o impacto global do famoso Guggenheim, oferecem uma oferta cultural interessante.

  • Cádiz, conoce su historia

    Si hay una ciudad en España con una larga historia a sus espaldas, esta es Cádiz. Si estás pensando en reservar parkings Cadiz y un buen hotel para descubrir en persona todo este pasado, te recomendamos que te tomes algunos días, porque vas a tener mucho que ver.

    Los fenicios llamaron a este lugar Gadir, o posiblemente Agadir, que significa ciudad amurallada. Para los griegos, era Gadeira. Las fuentes antiguas hablan de que fue fundada por los fenicios en el 1100 a.C., no obstante, los arqueólogos no han encontrado pruebas de esa antigüedad hoy en día y va a ser difícil que puedan encontrarlas ya que la ciudad actual se ha construido sobre los antiguos restos. Cuando llegaron a estas tierras, lo primero que hicieron fue fundar un santuario para que los dioses les dieran la bienvenida al lugar. Y este santuario se convirtió en un importante centro de comercio hacia el Mediterráneo.

    Más tarde, fueron los cartagineses los que estuvieron en la ciudad. Por allí caminaron los miembros de la famosa familia Barca, de la que fue miembro el mismísimo Aníbal. Pero tras la derrota de estos a manos de los romanos, Gades pasa a ser una importante ciudad romana. El mismo Julio César la visitará en varias ocasiones y tendrá en ella a importantes clientes que le apoyarán en sus luchas políticas por el poder. Pero todo tiene su fin y tras la caída del Imperio la ciudad reduce su contorno, se amuralla y llega a la época medieval, cuando Alfonso X tratará de devolverle todo su esplendor. Pero este será recuperado más tarde, bajo el gobierno de los Reyes Católicos, cuando la ciudad juega un importante papel en el viaje que llevará hasta América.

    Cádiz seguirá siendo muy importante durante todo el tiempo que España tiene colonias en América, pues desde allí salen muchos de los barcos que iban a las Indias, al igual que llegaban con las riquezas del “nuevo mundo”. Más tarde, la ciudad sería el escenario de la redacción de la primera Constitución española, a la par que se convierte en refugio de muchos políticos durante los enfrentamientos con las tropas napoleónicas.

    Y vamos a detenernos porque con tanto pasado es fácil imaginarse la cantidad de sitios que se pueden visitar para conocer en detalle cada una de las importantes etapas que esta ciudad ha atravesado a lo largo de su larguísima existencia.

  • Portugal lo tiene todo

    A veces, buscamos lejos cosas que tenemos muy cerca de nosotros. Es el caso de quienes viajan por todo el mundo pero no conocen absolutamente nada de su propio país. En el caso de España, habría que incluir Portugal, ya que aun siendo un país diferente y con muchas cosas que lo hacen diferente y especial, también comparte bastante con España al formar parte de la Península Ibérica y compartir mucha historia. 

    Portugal tiene todo lo que puedes buscar en un viaje. Puedes ir a su capital, Lisboa, para disfrutar de visitas culturales muy interesantes y también de muchas ofertas de ocio. Algunas personas prefieren acudir a alguna de las ciudades de su área metropolitana, reservando hotel y parking en Agualva-Cácem centro y desde allí moviéndose a la zona de Lisboa o a las playas de los alrededores.

    Porque las playas son otro de los puntos fuertes de Portugal. Siempre destacamos las del Algarve son, seguramente las más famosas. Pero no hay que descartar las de Lisboa o las de la zona norte, donde hay algunas con tanto renombre como Nazaré, lugar soñado para los surfistas amantes de las olas y para todos los que disfrutan de las playas de aguas bravas y batidas.

    Ciudades como Oporto tienen un encanto muy especial. Casi parece que viajas en el tiempo al caminar por el centro de la ciudad, por las calles empedradas y viendo los edificios históricos. Y que decir de las terrazas y bares con los que puedes disfrutar de las mejores raciones y vinos mientras tienes una vista fantástica del río. Para quienes quieran, pueden subirse en alguno de los barcos turísticos que realizan pequeños recorridos por las aguas para tener una vista completa de la ciudad. Braga también cuenta con una buena colección de edificios históricos de gran belleza, un lugar que enamora a quienes la visitan y siempre invita a repetir. 

    En Portugal también tienes una excelente oferta de balnearios y de hoteles rurales para ir a relajarte y disfrutar de un poco de mimo, algo que a todos nos hace falta de vez en cuando y que podemos encontrar tanto en ciudad como en espacios más apartados. Porque el rural de Portugal también tiene un encanto que hace que sea una excelente opción para relajarse y sacudirse el estrés con el que vivimos nuestro día a día, disfrutando de una bonita naturaleza y una deliciosa gastronomía.

  • Dicas para encontrar estacionamento no centro de Huelva

    Encontrar um lugar para estacionar no centro de uma cidade pode sempre ser um desafio e Huelva não é exceção. Com ruas movimentadas, estacionamento limitado e grande procura de lugares, encontrar estacionamento no centro de Huelva pode parecer complicado. Porém, com um pouco de planejamento e algumas dicas úteis, é possível facilitar essa tarefa e aproveitar seu tempo no coração da cidade sem se preocupar em onde estacionar seu veículo.

    Antes de se dirigir ao centro de Huelva, pesquise as opções de estacionamento disponíveis. Você pode usar aplicativos móveis ou sites que fornecem informações sobre estacionamento público, estacionamento pago e áreas de estacionamento regulamentadas. Anote locais e preços para ter uma ideia clara de onde você pode estacionar seu veículo.

    Se tiver possibilidade, tente chegar cedo ao centro de Huelva, principalmente em dias de grande procura, como fins de semana ou durante eventos especiais. Nas primeiras horas do dia, é mais provável que você encontre vagas disponíveis em estacionamentos públicos e ruas próximas.

    Outra opção inteligente é usar o transporte público para chegar ao centro da cidade. Huelva dispõe de uma boa rede de autocarros e outras opções de transporte que lhe permitirão evitar a procura de estacionamento e desfrutar de uma viagem cómoda e cómoda.

    Se estiver disposto a pagar pelo estacionamento, procure estacionamentos pagos seguros e convenientes no centro de Huelva. Embora possa ser uma despesa adicional, você terá a tranquilidade de saber que seu veículo está em um local seguro e protegido enquanto você desfruta de suas atividades no centro da cidade.

    Em algumas zonas do centro de Huelva existe estacionamento regulamentado que exige pagamento de taxa e tempo de estacionamento limitado. Certifique-se de seguir as regras e regulamentos locais para evitar multas desnecessárias.

    Alguns centros comerciais e supermercados localizados no centro de Huelva oferecem estacionamento gratuito aos seus clientes. Se pretende visitar algum destes estabelecimentos, considere estacionar o seu veículo ali e aproveitar o estacionamento gratuito enquanto faz as suas compras ou atividades no centro da cidade.

    Em horários de maior movimento, como durante a hora do rush, pode ser difícil encontrar uma vaga para estacionar imediatamente. Seja paciente e não se apresse em tomar decisões precipitadas para estacionar em locais ilegais ou perigosos. Se necessário, dê algumas voltas no centro até encontrar uma opção adequada e segura.

    Procurar um parque de estacionamento no centro de Huelva pode ser um desafio, mas com um planeamento adequado e tendo em conta estas recomendações, poderá tornar esta tarefa mais fácil. Pesquisar opções de estacionamento, chegar cedo, utilizar o transporte público sempre que possível e ter paciência irão ajudá-lo a encontrar um local seguro e cómodo para estacionar o seu veículo enquanto desfruta de tudo o que o centro de Huelva tem para oferecer. Lembre-se sempre de respeitar as regulamentações locais e escolher opções seguras para estacionar seu veículo.

  • RECOMENDAÇÕES PARA ESTACIONAMENTO EM BATERIA

    O estacionamento com bateria é um tipo de vaga muito comum nos estacionamentos da capital. Embora menos confortáveis ​​que os oblíquos, estes parques de estacionamento são benéficos para os condutores e para o trânsito em geral, devido à sua pequena dimensão, mínima invasão do passeio e óptima visibilidade para aceder e sair do espaço.

    Estes espaços, presentes em qualquer parque de estacionamento do centro de Madrid, permitem estacionar o veículo perpendicularmente à estrada. Dependendo da manobra realizada —para trás ou para frente—, o capô ou o porta-malas ficam voltados para o interior da praça, enquanto as portas e laterais do veículo permanecem ladeadas por colunas ou outros veículos.

    Estacionar em bateria requer, em primeiro lugar, uma sinalização adequada da manobra através do acionamento dos piscas. Uma percentagem significativa de colisões entre veículos ocorre em parques de estacionamento, pelo que esta medida de precaução não é gratuita, mas pode prevenir situações de emergência.

    Após informar os demais motoristas da manobra, a traseira do veículo será posicionada alinhada ao para-choque esquerdo do carro estacionado à direita da praça. Ao realizar esta operação, procurar-se-á respeitar uma distância mínima de segurança de aproximadamente meio metro. A utilização de sistemas de estacionamento inteligentes (acústicos, com câmaras, etc.) ajuda a reduzir o risco de atrito ou colisão com obstáculos, peões ou automóveis próximos do lugar de estacionamento.

    A seguir, o condutor fará uma volta completa no sentido em que deseja estacionar, dando marcha-atrás lentamente e inserindo o veículo com especial cuidado até passar pela esquina traseira ou dianteira (dependendo da sua posição) do carro já estacionado. Após este ponto, pode-se começar a endireitar o volante, mantendo a distância para a direita e para a esquerda, até que o veículo fique perpendicular à estrada.

  • Costa Blanca

    Por alguma razão, sempre deixei as minhas viagens à costa mediterrânica, especialmente à Comunidade Valenciana, para «mais tarde». E não porque eu tivesse algo contra, eles pareciam lugares muito interessantes… mas muito lotados. Agora é provavelmente tarde demais para reverter muitas das decisões que foram tomadas na costa valenciana para torná-la um dos lugares mais turísticos da Europa.

     

    Mas na década de 1960, quando o boom turístico espanhol decolou, as pessoas não pensavam tanto em critérios de sustentabilidade e respeito ao meio ambiente, mas sim em ganhar dinheiro com as doces moedas europeias. Sessenta anos depois, a costa valenciana continua muito turística, mas nota-se uma mudança institucional para uma nova abordagem do território.

     

    E foi isso que vimos nesta primeira viagem à costa de Alicante depois de deixá-la anos para depois. É algo muito comum nas nossas costas turísticas a dificuldade em estacionar, por isso é sempre mais prático procurar estacionamento em Alicante com antecedência. No entanto, é um pouco paradoxal que os automobilistas se queixem da falta de estacionamento, pois é precisamente o excesso de viaturas que muitas vezes sobrecarrega estas zonas turísticas. Assim, se quisermos preservar o ambiente, teremos de nos habituar a uma forma de viajar um pouco diferente, pelo menos menos cómoda na hora de estacionar.

     

    Porque uma das coisas que também pudemos ver na costa de Alicante é que existe uma linha de trem costeiro conhecida como TRAM que conecta boa parte da costa de sul a norte, chegando até Dénia. Na verdade, deixamos nosso veículo seguro depois de encontrar uma vaga em Alicante e nos deslocamos por vários dias em transporte público, a melhor alternativa para nos adaptarmos a um futuro em que devemos mudar nossa maneira de nos locomover. Mas enquanto o futuro chega, passamos alguns dias de sonho naquela que é, sem dúvida, uma das costas mais bonitas de toda a Espanha: a Costa Blanca.